Mitos y Realidades. El gasto energético de Bitcoin sería una traba para su masificación?

El mundo de las criptomonedas está lleno de creencias. Muchas de ellas, verdaderas, muchas otras proyección de fantasías y augurios. Un sector plagado de auspiciantes y detractores. Entre estos últimos, el sector financiero que mira con envidia la absorción de valor del bitcoin y sus altcoins rondantes.

Estamos en un momento inmejorable para las criptomonedas. El mercado alcista, -no, para nada-, el fenómeno es otro. La confirmación del ciclo, luego del gran criptoinvierno del 2018 y parte del 2019, vió cumplir una nueva etapa alsista. Para los entendidos, simplemente es un señal de confirmación, que el período alcista no es meramente el actual, sino, una tendencia ininterrumpida desde el año 2009 a la fecha, con un ciclo correctivo inequívoco, pero con su contrapartida de idéntica forma y efecto.

Esa moda no deja de acercar como dijimos, a los auspiciantes, los coiners o pro-coiners, esos que apuestan a la tecnología de dinero de código abierto. Pero no deja de atraer a los anti-coiners, muchos movidos por sentimientos encontrados, haber perdido oportunidades, estar afirmados a la vieja industria financiera y temiendo por sus ahorros y reservas de valor del medioevo, como los metales y las materias primas.

La tecnología blockchain y el valor del bitcoin, ethereum y demás altcoins, es amenazador y obviamente cuando pueden operan en su favor.

Hoy en Clarín del domingo, en un epígrafe fotográfico, aluden a un texto de apariencia inocente: La “minería” para elaborar bitcoins, podría ser una de las trabas a su generalización por su elevado gasto de energía.-FOTOGRAFÍA CRÉDITO REUTERS.

Qué podemos decir de semejante falacia. La nota está titulada QUE SON Y CÓMO FUNCIONAN LAS MONEDAS DIGITALES DE UN BANCO CENTRAL. Si se refieren a lo que los expertos de las criptomonedas llamamos por su sigle en inglés CBDC.

Lamento comunicar a los lectores no tan avanzados, que estas monedas no son más que dinero FIAT, dinero fiduciario, con la sola particularidad de estar montadas en una base de datos centralizada, pudiendo ser blockchain a lo sumo, o un mero libro mayor digital de existencia y registro de propietarios.

Nada o poco que ver con las criptomonedas, por una parte. Por otra parte, solo se basan en el mero ejercicio digital de cambio de valor efímero, reducción del uso de papel y energía en su generación, algo verde en su favor.

La gran novedad, es que bajo esta tecnología, 1984 se hace fiel realidad y el control sobre el movimiento del dinero y los privados pasa a poder ser monitoreado en tiempo real. Así se avasallaría la privacidad pura y neta de los particulares, quienes estarán registrados contable y digitalmente, en forma directa y sin escalas con nuestro amigo el regulador.

Zanjado este entuerto monetario digital, volvamos a la aseveración fotográfica periodística.

Los bitcoins que no existen, porque el plural de bitcoin es bitcoin, muchos bitcoin, los bitcoin, es la forma correcta de nombrarlos.

Paso segundo, la minería en bitcoin está mayormente llevada a cabo por energía de generacón económica, obviamente por su necesidad de balancear costes y por lo general son operaciones mayoristas con generadores de tipo hidráulico, eólica, solar, según la logística energética indicada para cada locación. En China por ejemplo, se aprovecha la energía generada por las lluvias monzónicas, las que ofrecen un excedente y este es capitalizado por estos mineros.

Pero por otra parte, a medida que el minado pasa a terminarse por cuestiones de reducción de recompensas y evolución de halvings, lo que se espera el minado final en el año 2140, los mineros pasarán a obtener sus recompensas por parte de las mempool, o comisiones que se agolpan en una puja de subasta para ser empaquetadas en el bloque último de la blockchain.

Además, otro fenómeno que se da en las criptomonedas, es el pase de la tecnología de POW a POS o prueba de trabajo, por prueba de participación. -Staking-. Ethereum, la segunda criptomoneda en capitalización de mercado y siguiente bien de cerca a bitcoin, ya está implementanto el staking, o sea, la minería por fuerza financiera, nodos estructurados bajo la inmobilización de una cantidad equis de criptomoneda -32 ethereums en su caso-.

Este Staking es el futuro de las critpo, las cuales bajo un sistema de nodos como dijimos, establecidos y puestos en funcionamiento con la anexión de un monto determinado de criptomonedas, pasan a solucionar la cuestión de alto consumo energético.

Por otra parte, también es conocido que la generación energética evoluciona. La producción mejora, eleva rendimientos, se aprovechan muchos materiales, incluso contaminantes como el CO2 que se emplea en las nuevas baterías y puede ser capturado de la misma atmósfera.

Dicho sea de paso que existen además proyectos basados en bitcoin, los cuales promueven la generación energética solar en detrimento de las generaciones hidrocarburantes, uno de ellos, thesunexchange, por ejemplo y muchos otros, incluso tokens de intercambio para la captura de CO2 por medio de clorofila.

O sea, que el bitcoin y su ecosistema, sea un afectante del futuro energético y climático es una entera falacia empujada por el sector bancario financiero, en su lucha por mantenerse con vida, frente a un presente DeFi y tecnológico.

Por Diego Moretti.

Abogado (2000) Especialista en Criptomonedas y Blockchain, VP en ejercicio de la dirección del Instituto de Derecho Informático del CPACF a la fecha. Profesor módulo Criptomonedas Diplomatura de Delitos Informáticos UAI, Programa en Criptomonedas y Blockchain: Universidad Austral, Escuela de Posgrado CPACF – ARGENTINA – Universidad Autónoma de México – Programador – Miembro del equipo profesional consultor en Cryptoconsultas.com.

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